Viajar A ContraMarcha es lo más seguro para tu hijo desde el primer día.

Cuando vamos a ser padres aparecen en nuestra mente infinidad de dudas que, mezcladas con las emociones, hace que devoremos todo lo que tenga que ver con la maternidad. Pensamos en carritos, bañeras, cunas, habitación, trona, ropita… Leemos artículos, navegamos por internet, preguntamos a amigos, familiares, etc. Nos creamos nuestra propia base de datos y con ella, acudimos a tienda para ser finalmente asesorados.

De todos los productos que dejamos encargados en la tienda, hay uno al que hay que prestar especial atención: la silla del coche. Es lo único de toda la puericultura que va a velar por la vida de nuestro futuro tesoro, y sin embargo, no le damos la importancia que merece. ¿Por qué? Pues porque el bebé viajará en un vehículo que se desplaza a grandes velocidades, y que, en caso de accidente, intervienen grandes cantidades de fuerza. Por ello, es tan importante que este sistema sea lo más eficaz posible, y no es de otra forma que a contramarcha.

A tener en cuenta…

Así pues, cuando vayamos a elegir la silla del coche debemos tener en cuenta varios factores:

  • Que se adapte a nuestro hijo, es decir, a sus características de peso y estatura. En el caso de un recién nacido, el sistema debe mantener perfectamente sujeto al bebé.
  • Que se adapte a nuestro coche. No todos los coches son iguales, por tanto, no todas las sillas quedarán bien. Algunas quedarán más reclinadas, otras más rectas, si tiene o no isofix.
  • Que permita mantener la posición a contramarcha el mayor tiempo posible. Con un mínimo de los 4 años: el cuello de un menor no está preparado para soportar las fuerzas resultantes en un impacto a velocidad de ciudad (50km/h).
  • Que esté correctamente instalada. Al igual que no haríamos puenting colocándonos los arneses tras el visionado de un vídeo de youtube, no instalemos la silla que va a proteger a nuestro hijo sin los conocimientos necesarios. Hay que acudir a un punto de venta realmente especializado.

¿Hasta cuándo A ContraMarcha?

¿Y por qué a contramarcha cuando ya no es un bebé? A lo que respondo con otra pregunta: ¿Cuándo deja de ser seguro ir a contramarcha? La respuesta es fácil: Nunca.

Por cuestión de física básica: todos los que viajamos de frente en el coche estamos expuestos a sufrir una lesión. Si el coche se detiene bruscamente, nuestro cuerpo tiende a seguir a esa velocidad. Lo que impide que salgamos disparados es el sistema de seguridad pasiva, el cinturón. Detiene nuestro cuerpo, pero nuestra cabeza sigue su trayectoria, causando lesiones en nuestras cervicales (en el mejor de los casos).

A CONTRAMARCHA EL MAYOR TIEMPO POSIBLE

Pero si el que viaja de frente a la marcha es un menor de 4 años, el riesgo de lesión grave e irreversible se incrementa, ya que su cabeza es proporcionalmente más grande que su cuerpo,  su musculatura y estructura ósea mucho más débiles. Todo esto hace que, la cabeza que salga despedida (el torso queda inmovilizado por el arnés). Con ello existe una fuerza en el cuello del niño que no puede soportar, desencadenando una decapitación interna derivada del latigazo cervical. Si a ese niño lo ponemos de espaldas, su cabeza, cuello y espalda quedarán alineados en caso de impacto. Así no habrá latigazo cervical: el respaldo de la silla a contramarcha es el que absorberá la fuerza. Con ello, se disminuye el riesgo de lesiones hasta en un 90%.

No lo dudes…

Habría que alargar el uso de espaldas a la marcha el mayor tiempo posible. Ya podemos encontrar en el mercado sillas a contramarcha hasta los 18kg o 25kg. Es necesario un buen asesoramiento para elegir la que mejor se adapte a cada niño.

Para terminar decir que, en esto de la maternidad somos nosotros padres los primeros interesados en darles lo mejor a nuestros hijos. Nos informarnos para ofrecerles protección, amor y educación. Y por supuesto, en el coche, la seguridad está en nuestras manos.

Ursula Rubio.

@acontramarchakids

Mamá y asesora en Sistemas de Retención Infantil.